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Traducir Textos – Traducir Documentos

ManoA mucha gente le puede parecer aburrido pasarse el día sentado delante de un ordenador para traducir textos o traducir documentos continuamente, pero para un traductor vocacional ese es su día a día, parecido, pero distinto y para nada aburrido.

La parte aburrida de traducir textos / traducir documentos

Lo más monótono es tener entre manos un texto repetitivo como aquellos documentos civiles que son prácticamente iguales: certificados de nacimiento, de defunción, certificados de penales… Cierto es que aunque están cortados por el mismo patrón tienen sus diferencias y hay que prestar una mayor atención para apreciarlas, introducir los nuevos datos personales y revisar todo para que no haya ningún error. Lo ameno de este tipo de documentos es pensar para qué lo usará su titular. Pensar qué historia hay detrás, como un nuevo trabajo en otro país, una celebración de matrimonio en meses, un viaje un breve… es lo que les da el matiz de entretenimiento.

El reto de traducir textos / traducir documentos

Lo mejor que nos puede pasar cuando llevamos horas o días traduciendo sobre una misma temática es cambiar de terminología. Un poco de aire fresco se agradece siempre. Está comprobado que si un traductor dedica ocho horas delante del ordenador traduciendo, trabajará de forma más amena si combina trabajos de distinta índole. Traducir es un trabajo muy mental y agotador y cuando llevas ciertas horas trabajando en el mismo texto tus reflejos se van ralentizando por decirlo de alguna forma, pero si cambias a otro trabajo diferente, aunque sigas traduciendo, es casi como si acabaras de empezar de nuevo.

El reto y la satisfacción del traductor es la de ver que la traducción está quedando perfecta, sin trabas, como si fuera un texto original. No sólo hay que traducir, hay que revisar y revisar, para ello siempre es bueno dejar reposar la traducción y volver a ella pasado un tiempo, porque de lo contrario no acertarás a ver posibles fisuras que puedas mejorar.

ojos

Qué se revisa de una traducción

Pues hay distintos factores en los que fijarse al revisar una traducción.

– Desde el aspecto traductológico, hay que fijarse en que no se ha dejado atrás nada sin traducir y que lo que se ha traducido corresponde con lo que se dice en el original.

-También hay que revisar la ortografía, un traductor no se puede permitir ni una sola falta de ortografía, sea del tipo que sea.

-Se revisa que la gramática y el lenguaje sean naturales, que no estén forzados, porque a veces al ir traduciendo nos fijamos tanto en el idioma origen que nos podemos ir olvidando de la naturalidad con la que se diría en el idioma al que estás traduciendo.

-Y por supuesto debe de haber cohesión terminológica: si arribas has traducido “car” por “coche”, mantenlo, a no ser que ya aparezca tantas veces que decidas en alguna ocasión llamarlo “auto” por variar.

Daños colaterales

Como cualquier otro trabajo, el traducir textos / traducir documentos también tiene consecuencias a nivel físico y personal (sí, personal, ahora lo explicaremos).

Físicamente los ojos de un traductor cada vez estarán más agotados a lo largo de la jornada y a lo largo de su vida. Al trabajar delante del ordenador, fijando la vista de un lado a otro de la pantalla sin apenas pestañear hace que la vista se ven forzadas y los ojos estén cada vez más resecos. Sí, hay que descansar cada cierto tiempo la vista, al menos a la hora de estar sentado, pero a ver quién lo cumple…

La espalda: hay que buscarse un buen sillón de oficina, pero una vez que se tiene sentarse adecuadamente, sino de nada sirve. Éste es un típico error de un traductor novel que no le da importancia. Después de varias contracturas en la espalda y en las cervicales te das cuentas de que has de sentarte correctamente en un sillón confortable y de nuevo descansar levantándote cada cierto tiempo.

Y personalmente afecta este trabajo ya que los traductores estamos continuamente bajo presión. Tienes que ser rápido porque la mayoría de los clientes necesitaban sus traducciones ayer, y te ves apremiado por sacar adelante varios trabajos que todos esperan con los brazos abiertos. Tenemos picos de trabajo alto y de pronto días de casi paro, por lo que esto nos hace estar estresados en unos días en los que quizás no esperábamos esa cantidad de trabajo. Anular citas con amigos, familias, trabajar a deshora… esto nos ocurre constantemente, máxime si no te marcas tus propios límites.

REINVENCIÓN DE UN TRADUCTOR

Un traductor no puede anclarse en lo que ha aprendido porque este trabajo va evolucionando y tienes que estar al día e ir evolucionando. Y si no que se lo digan a los traductores de más de 30 años, los cuales ni siquiera contaban con Internet, una herramienta súper útil para leer textos paralelos (es decir, con terminología parecida al texto que tienes que traducir) y estar en contacto con otros compañeros.

Existen conferencias sobre traducción muy interesantes y cursos de formación para irse actualizando, aparte hay que seguir practicando los idiomas con los que se trabaja SIEMPRE.

En fin, podría contaros más cosas sobre nuestra profesión, ¡pero tengo que traducir! Espero que este artículo os haya servido para conocernos un poquito más.

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Publicado el 08 de julio de 2014 por Juridiomas en:
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